miércoles, 4 de noviembre de 2009

Dedicado a éLe

Elegiaca en desconcierto anduviste lo que dura el olor del pino en el aire tras el viento.
El enemigo está dentro, decían.
El elitista elaborar de planes nuevos...iluminando las entrañas a través del agujero del espíritu.
Elegiste lugar, allí no estaba.
El eden tras las hojas verdes selváticas....viste lo que había y te gustó.
El efecto te gustó tanto que pospusiste tu idea, y ahora lo alimentas por dentro, y se percibe el brillo desde fuera.
El equidistante punto de equilibrio llegó: Radiante es la potencia del alma.

1 comentario:

èLe dijo...

Ohhhhh, qué potito!!! Yo también te quiero!!